Torre Duero tiene las mismas instalaciones que tenía en tiempos de nuestro padre, con las remodelaciones y añadidos que le hemos hecho en esta reapertura. En siete meses hemos colocado más de nueve kilómetros y medio de vallado, hemos remodelado cuadras y naves industriales, hemos creado dos clínicas, una nave para cubriciones, y una unidad de partos.
Esto no quiere decir que hayamos terminado. Aún nos queda mucho por hacer y mejorar. Tenemos en proyecto dos caminadores mecánicos, y una nave para picadero cubierto.
La unidad de partos consta de cuatro cuadras de gran tamaño, dotadas de circuito cerrado de televisión con el que se somete a las yeguas a vigilancia nocturna.
La clínica de curas y revisiones consta de un potro protegido para evitar accidentes durante las revisiones.